CONSULTA MÉDICA
Lo más importante es hacer una consulta oportuna con la finalidad de evaluar cada caso en particular y que el paciente conozca los diferentes tipos de tratamientos y técnicas que, según cada caso en particular, existen para tratarlo. Además, la consulta da la oportunidad al paciente de aclarar todas sus dudas.
¿CÓMO ME PREPARO PARA LA CIRUGÍA?
Se necesita que usted se encuentre en buen estado de salud. Esto significa que no debe tener gripe, infecciones o condiciones que puedan alterar su cicatrización, coagulación o disminuir sus defensas. Se le harán exámenes básicos de sangre, hematología, glicemia, urea, creatinina y tiempos de coagulación, además de un electrocardiograma y su correspondiente evaluación preoperatoria por un cardiólogo o médico internista. Dependiendo de su caso particular se añadirán otros exámenes específicos. Si toma medicación para la tensión arterial o la diabetes, los debe seguir tomando. Todo medicamento que tome debe ser informado al médico y él le informará si debe suspenderlo o no.
¿SON NECESARIAS VARIAS INTERVENCIONES?
Depende del resultado final que queramos conseguir. Cuanto más espesor de cabello queramos o amplia sea el área a cubrir, más sesiones de trasplante necesitaremos o se requerirá el uso simultáneo de otras técnicas.
Hay que tener en cuenta que al colocar los injertos debe respetarse una mínima distancia entre ellos para no perjudicar su crecimiento, con lo cual lo mejor es programar al menos dos sesiones de trasplante para obtener un resultado más satisfactorio en cuanto a espesor.
¿CUÁNTO TIEMPO HAY QUE ESPERAR PARA REALIZAR UNA SEGUNDA INTERVENCIÓN?
Lo que se trasplanta es la raíz del cabello, que suele iniciar su crecimiento a partir de los tres a cuatro meses tras la intervención, aunque es posible que empiece a crecer antes. Cuando empieza a crecer lo hace igual que lo haría en su zona de origen, a un ritmo de un centímetro al mes aproximadamente. Esto quiere decir que para poner más cabello en la misma zona hay que esperar al menos unos seis meses a que el cabello ya trasplantado haya crecido lo suficiente (unos dos o tres centímetros) para no lesionarlo al realizar la siguiente sesión.
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